La importancia de la distancia de seguridad desde Euromaster

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Seguridad en Euromaster

Comenzamos este post con algo que en Euromaster no queremos que olvides:
Distancia de detención = distancia de reacción + distancia de frenado. Pero vamos a fraccionar esta suma.

La distancia de reacción es el tiempo que pasa desde que se percibe una situación de emergencia en la que debemos frenar, hasta que pisamos el pedal del freno. Ese tiempo suele ser de 3 segundos aproximadamente, pero depende del estado de conductor, de sus reflejos, del nivel de alerta o del cansancio.

El otro factor clave de esta ecuación es la distancia de frenado. Ésta no depende directamente de nosotros. A menudo confiamos demasiado en las capacidades del coche, pero todo tiene un límite. Los elementos mecánicos del vehículo deben estar en perfecto estado para reducir, en la medida de lo posible, estos tiempos. A todo esto hay que añadir las condiciones climatológicas que también influyen negativamente en la distancia de frenado, con lluvia la distancia de frenado sobre suelo mojado se multiplica.

Unos neumáticos en mal estado aumentan considerablemente la distancia de frenado, llegando incluso a triplicarla. Otro de los recambios del coche que incide directamente en esta distancia, es el amortiguador. Con unos amortiguadores desgastados, la distancia de frenado aumenta, el vehículo es más difícil de controlar y cualquier maniobra inesperada puede resultar peligrosa. 

La distancia de reacción es inherente al ser humano por lo que no podemos hacer nada para aumentarla o disminuirla, sin embargo, lo que sí  depende directamente de nosotros es respetar la distancia de seguridad y reducir la distancia de frenado, si mantenemos nuestro vehículo cuidado y al orden del día en revisiones.

Según la norma, la distancia de seguridad debe ser aquella que te permita detener el vehículo por completo en caso de emergencia. La percepción de esa distancia resulta a veces difícil de establecer, por lo que desde Euromaster te contamos un pequeño truco: multiplica 0,5 metros por cada kilómetro por hora al que circules, es decir, si vas a 120km/h deberás mantener una distancia de seguridad de 60 metros. Sin olvidar que, sobre suelo mojado, deberás multiplicar esa distancia por dos.

Las ventajas de mantener una distancia de seguridad prudente son muchas.

La primera es que contarás con un mayor campo visual con lo que también llevarás una conducción más segura y tranquila. Además utilizarás en menor medida el freno (con su consecuente ahorro de combustible) y evitarás poner nervioso al de delante y al de detrás. Y la última y más importante es que tendrás la capacidad de frenar a tiempo ante una situación de emergencia.

El consejo de Euromaster de hoy es que si te acostumbras a respetar la distancia de seguridad, comprobarás como tu conducción se vuelve más tranquila y segura. Y no te olvides de la distancia de frenado, redúcela asegurándote de que tus neumáticos, amortiguadores,... etc. estén en buen estado.

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